
Cómo crear calentadores de baño que no cieguen la vista
La mayoría de las lámparas de infrarrojos para baños utilizan radiación de onda corta para calentar rápidamente el ambiente. Funciona bien en climas fríos, pero hay un problema: esa luz azul-blanca intensa puede ser dañina para los ojos. Si tienes bebés en casa, la situación es aún peor. Nadie quiere un calentador que parezca un foco de luz en una sala de interrogatorios.
Para solucionar esto, modificamos el elemento calefactor de cuarzo. Utilizamos recubrimientos especiales y vidrio dopado para ajustar la luz que emite la lámpara. En lugar de ese brillo cegador, filtramos las frecuencias dañinas. De esta manera, sigues teniendo todo el calor necesario para mantenerte abrigado, pero la luz se vuelve más suave.
Claro, al agregar filtros, la lámpara no es tan “brillante”, pero ¿a quién le importa? Estás en un baño, no en un centro quirúrgico. Tus ojos te lo agradecerán.
También existe el diseño empotrado. No se trata solo de hacer que el techo se vea limpio. Al colocar la lámpara dentro de una carcasa de aluminio reflectante, dirigimos el calor directamente hacia ti, en lugar de dejar que se disipen en el techo. Es una forma mucho más eficiente de utilizar la energía.
En cuanto al hardware, nos mantuvimos simples. Utilizamos conectores estándar de tipo R7, así que cambiar la bombilla es sencillo.
Un consejo relacionado con el aspecto eléctrico: estas lámparas consumen mucha energía cuando se encienden por primera vez. Asegúrate de que tu disyuntor pueda manejar esa carga si instalas varias de ellas; de lo contrario, la electricidad se interrumpirá cada vez que quieras ducharte con agua caliente.
Y, por favor, no escatimes en los sellos herméticos. Los baños son lugares húmedos. Si la humedad llega a los contactos eléctricos, los terminales se corroerán y se dañarán en poco tiempo. Mantén todo hermético y las lámparas durarán más tiempo.